Uno
de los momentos más especiales de un día
en La Morada de Vargas lo constituye sin duda el desayuno.
Servido entre las 9 y las 10,30 de la mañana, en él
se incluyen, junto con el café, el zumo y las tostadas,
una amplia variedad de alimentos naturales propios de estas
tierras manchegas: jamón fresco o a la plancha,
chorizo ibérico, paté de membrillo, requesón,
queso manchego, etc. Es el momento de reponer fuerzas, les esperan
las Lagunas de Ruidera, las Tablas de Daimiel, Villanueva de los
Infantes...
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