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Las habitaciones, nombradas con nombres de
las Musas del Parnaso Español, del insigne
Don Francisco de Quevedo, están dispuestas
en la planta alta de la casa. Sus nombres homenajean así al
escritor y madrileño, fallecido en Villanueva de los Infantes
en 1648, y cuyos destinos quedarán así unidos para siempre.
Tres de ellas miran a la alegre calle Mayor
y a su Plaza Mayor. Las otras tres, a dos patios alegres llenos
de luz y de color. Cada habitación tiene personalidad propia,
siendo decorada con esmero y sencillez, creando en ellas distintos
ambientes que invitan a la reflexión, al romanticismo, o
simplemente a la relajación en ambientes especialmente pensados
para usted. Todas ellas son dobles, y cuentan con baño revestido
de la mejor azulejería. Materiales nobles, como la madera
de sabina (hoy protegida) de suelos y artesonados, el barro centenario
de algunos suelos, el blanco crudo de sus paredes, los cuadros que
cuelgan de sus paredes, su decoración personalísima,
nos hablan de autenticidad, de sabor, de paso del tiempo, detenido
por un instante en la mano del viajero. |