La casa fue construida a principios del siglo
XVI por Juan de Vargas, un caballero de cuantía
originario de La Moraleja, antigua población antecesora de
lo que sería Villanueva de los Infantes.
Fue convertida en hotel en 2005, sus balcones
asoman directamente a la majestuosidad de la Plaza Mayor y la calle
Cervantes, conjunto monumental que representa, como pocos, el esplendor
renacentista castellano.
El resultado es un singular alojamiento con encanto
que me permite ofrecer a quienes me visitan 6 habitaciones, que
se pueden alquilar individualmente, diferentes. |
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